domingo, 23 de septiembre de 2018

SOBRE LA FALSA OPOSICIÓN ENTRE HUMANIDADES Y TECNOLOGÍA EN NUESTRO TIEMPO.

Muchos creen que Silicon Valley es un jardín amurallado lleno de desertores y desarrolladores de software, y que la tecnología es un monolito compuesto solo por informáticos. Aclamamos al ‘técnico’ mientras denigramos a aquellos con habilidades blandas. Los inversores a menudo bromean con que las artes liberales son inútiles. Pero tanto ellos como los periodistas pasan por alto la compleja realidad de la tecnología”, escribe el inversor Scott Hartley.
Lo sabe con conocimiento de causa, ya que ha pasado la mayor parte de su vida en el Valle del Silicio, y ha trabajado para compañías como Google o Facebook, y también como inversor. Pero Hartley, licenciado en Ciencias Políticas y experto en economía internacional y negocios, también ha pasado por el Centro Berkman de Harvard para Internet y la Sociedad, y formó parte del programa de Innovación Presidencial de la Casa Blanca.
Su visión y las personas que ha conocido a lo largo de su vida profesional le llevaron a escribir un libro para contar algo que a él le parece una obviedad pero que cree que se está pasando por alto: la “falsa oposición entre humanidades y tecnología”, y la necesidad de reivindicar las primeras como base esencial para el desarrollo tecnológico. Es lo que hace en The fuzzy and the techie, seleccionado como libro del mes por Financial Times en 2017. Le entrevistamos a nuestro paso por Nueva York (EE.UU) para hablar sobre algo más que sobre su libro.
Derribando mitos
“Al contrario de lo que la gente piensa, Silicon Valley es tan fuzzy como techie”, dice Hartley. Fuzzies es como se llama coloquialmente a los estudiantes de humanidades y ciencias sociales en la Universidad de Stanford (EE.UU), donde él estudió. Los techies son los alumnos de carreras STEM o CTIM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas). “Sin una mirada profunda que considere los problemas más profundos que afronta el mundo y sin curiosidad, la tecnología carece de aplicación; lo que esta promete es mejorar nuestra vida”, sostiene.
Asegura que los fuzzies no son solo líderes empresariales en ventas o marketing sino cofundadores de empresas tecnológicas, y quienes impulsan en ellas la innovación y lideran el desarrollo de productos. Y da algunos ejemplos: Susan Wojcicki, directora ejecutiva de YouTube, es historiadora. La exdirectora ejecutiva de Hewlett Packard, Carly Fiorina, estudió Historia Medieval. Sheryl Sandberg, directora operativa de Facebook, estudió Economía. Peter Thiel, cofundador de PayPal; Stewart Butterfield, cofundador de Flickr y Slack, y Reid Hoffman, cofundador de LinkedIn, se licenciaron en filosofía. Ben Silbermann, cofundador de Pinterest, estudió Ciencias Políticas, mientras que Parker Harris, cofundador de Salesforce, estudió Literatura Inglesa.
En cuanto a la ejemplos de aplicación de las humanidades en el desarrollo de tecnología, el autor cita a Melissa Cefkin, una antropóloga que trabaja para Nissan con la misión de establecer la forma en la que desarrollar sistemas de conducción autónoma socialmente aceptable, bajo la consideración de los vehículos autónomos como agentes interactivos en el mundo. O a Jessica Carbino, que ejerció como socióloga y analista de big data de Tinder, donde escudriñaba los miles de millones de vistas de perfil desde su perspectiva sociológica.
En ámbitos como la danza, Hartley destaca la aportación de la bailarina y coreógrafa Catie Cuan, que trabaja actualmente en el Laboratorio de Robótica, Automatización y Danza (RAD Lab) de la Universidad de Illinois Urbana-Champaign (EE.UU). También ha obtenido una residencia tanto en el programa TED de innovación como en el de ThoughtWorks Arts por su trabajo en la intersección entre robótica y danza, y pronto iniciará sus estudios de Ingeniería Mecánica en la Universidad de Stanford. Su misión: enseñar movimientos gráciles, elegantes, a los robots para facilitar la interacción con los humanos y generar confianza.
El inversor, nos obstante, cree que queda un largo camino por recorrer antes de que lograr desarrollar en los robots la capacidad de ser empáticos o de ejercer trabajos eminentemente humanos como los de los cuidadores. Sí defiende su utilidad actual en ciertos casos que implican tareas rutinarias que sí pueden automatizarse y complementar el trabajo de las personas.
Garantizar el trabajo
Hartley apunta otro motivo adicional por el cual, en medio de la supremacía tecnológica y de lo técnico, se debería poner el foco en las humanidades y en las ciencias sociales: “Las barreras de entrada para adquirir un dominio básico de las herramientas tecnológicas han bajado considerablemente gracias, entre otras cosas, a plataformas de educación online -en muchos casos gratuitas- como Coursera, Udacity o Codecademy”. El fundador de esta última, por cierto, estudió Ciencias Políticas.
Esta democratización del acceso a formación técnica junto con el desarrollo de máquinas capaces de programar por sí solas y desarrollar tecnologías inteligentes hace que expertos como Hartley planteen lo erróneo de pretender que todo el mundo se convierta en programador. La hipótesis es que la demanda de esta profesión -ahora en auge- podría caer considerablemente a medio o largo plazo, y serán las artes liberales las que garantizarán un trabajo, o una forma de ganarse la vida.
Por otra parte, se aprecia una necesidad creciente de perfiles relacionados con la filología y la lingüística o con la filosofía como parte de los equipos de desarrollo tecnológico. Por citar dos ejemplos claros: Amazon y Google, para cuyos desarrollos de asistentes basados en voz es imprescindible la comprensión y el análisis del lenguaje natural y del discurso, y su reproducción en la interacción humana.
Pero ese no es el único motivo. Lo que subyace aquí es la necesidad de contar con personas que hagan las preguntas adecuadas. “Nos movemos hacia un mundo en el que la sintaxis de los códigos se acerca al inglés, y el lenguaje de programación de mayor orden será algún día el lenguaje natural. Lo que esto significa es que necesitamos interrogadores inteligentes, personas que puedan estructurar el pensamiento”, sostiene Hartley. “Como dijo Voltaire: ‘Juzgue a un hombre por sus preguntas y no por sus respuestas’”.
Discriminación tecnológica
En cuanto a la necesidad de perfiles provenientes del mundo de la filosofía, Hartley subraya la importancia de este aspecto para dotar de ética a las máquinas y algoritmos que gobiernan e influyen directa e indirectamente en buena parte de nuestras vidas. Personas que se pregunten cómo de sesgada está la información que usan estos sistemas para obtener sus resultados e incluso para tomar decisiones. Que ayuden a dilucidar cómo atenuar el sesgo que a menudo pasa desapercibido.
“Consideramos que crear vehículos autoconducidos es un desafío técnico. Sin embargo, lo crucial son los aspectos éticos y morales de cómo circular e interactuar en uno de estos automóviles un entorno urbano y cuáles deben ser sus prioridades (a quién salvar en caso de accidente inevitable, por ejemplo). La situación se complica más aún, especialmente para los fabricantes, teniendo en cuenta que moral y ética están ligadas a la cultura, y son difícilmente universalizables. “Lo correcto en Nueva York y puede diferir mucho de lo correcto en Tokio, ¿cómo diablos codificas esas diferencias en la programación del automóvil?”, cuestiona el autor.
(Fuente: https://retina.elpais.com/retina/2018/09/21/tendencias/1537526154_676385.html?id_externo_rsoc=FB_CC )

lunes, 21 de mayo de 2018

REUNIÓN PARA ORIENTAR SOBRE SELECTIVIDAD

El alumnado que se vaya a presentar a Selectividad con la asignatura de HISTORIA DE LA FILOSOFÍA queda convocado a una reunión orientativa a la que se recomienda mucho su asistencia para el próximo JUEVES 31 DE MAYO A LAS 12.45 EN EL AULA 37 de nuestro centro.

sábado, 21 de abril de 2018

A PROPÓSITO DEL DÍA DEL LIBRO: EL VALOR DE LA LECTURA Y LA CULTURA EN NUESTRO TIEMPO (JESÚS QUINTERO)

A propósito del Día del Libro (23 de abril):
Jesús Quintero, con su peculiar estilo, valora la lectura, la cultura y el nivel cultural que se impone en nuestro tiempo.
Nos dice: "Nunca como ahora la gente había presumido de no haberse leído un puto libro en su jodida vida".

jueves, 29 de marzo de 2018

SOBRE REDES SOCIALES, USO DE DATOS PRIVADOS Y POTENCIALES PELIGROS.

FACEBOOK


Puedo equivocarme, pero no veo más que hipocresía en el escándalo que se generó en torno a Facebook y Cambridge Analytica por la utilización de datos personales de 50 millones de fulanos para diseñar, entre otras cosas, estrategias de atracción de votos. Medio planeta sube a la web, desde hace tiempo, datos de su intimidad más dura y deja allí un largo rastro de pornografía cotidiana. Se puede elegir creer en cualquier cosa —en Buda o en la Bolsa de Nueva York— pero, más que fe, hay que tener candidez o ceguera para mantenerse en la ilusión de que ese material jamás será utilizado por nadie. Aun quienes no usamos redes sociales dejamos rastros en la web que vuelven bajo la forma de sospechosas publicidades dirigidas y ofertas de hoteles en Wichita sólo por hacer una búsqueda en Google Maps. Creer que podemos volcar en las redes un vómito aluvional de información privada, y que nadie hará nada con eso en su beneficio, es como creer que se puede criar a una pantera en un armario. Una red social que se alimenta como un vampiro de la intimidad de las personas no es una organización filantrópica, y este escándalo no parece más que una prueba concreta de algo que era obvio: nos miran, nos espían, nos evalúan, y lo hacen con nuestra colaboración —porque les proveemos los datos—, pero elegimos pensar que no lo hacen con nuestra anuencia. Leí en este periódico que el fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, comentó, cuando aún estaba en Harvard, que le sorprendía “que la gente compartiese con él tantos datos con sólo poner un formulario y pedir que lo rellenase para entrar en su invento”. Recordé entonces un tuit que encontré hace tiempo: “Están reventando la intimidad para que se vuelva un lujo y haya que comprarla”. Ese es el negocio del futuro: vender privacidad a quien pueda pagar por ella. Serán muy pocos.

Fuente: Leila Guerrero ( https://elpais.com/elpais/2018/03/26/opinion/1522085125_187439.html )
También se recomienda  especialmente la entrevista: https://elpais.com/internacional/2018/03/26/actualidad/1522058765_703094.amp.html

domingo, 4 de marzo de 2018

OPINOCRACIA

La razón es fundamental para entender y entendernos. De ahí su importancia para la ciencia y la vida moral y política. Razonar o dialogar (dialogar significa discurrir con razones) es imprescindible para articular una sociedad abierta y plural, conciliando intereses y opiniones y tomando –entre todos– decisiones justas y convincentes. Sin ciudadanos racionalmente competentes no hay democracia, hay –como dijo alguien– «opinocracia».

La opinocracia es el régimen en que todos se creen con derecho a tener razón, sin considerar que tal derecho (como el que se tiene a emitir sentencias o recetar pastillas) va ligado al conocimiento y la responsabilidad para ejercerlo. Este moderno prurito anti-intelectualista (según el cual tener razón es como tener pelo o bazo –no hace falta hacer nada–) le viene de perlas al poder. Cuanto más ignorante de su ignorancia sea la gente más manipulable es. Tal vez por eso no interesa que el sistema educativo garantice la formación ética y filosófica, esto es, aquella que enseña a usar correctamente la razón en (entre otras cosas) asuntos morales y políticos. Sin esa formación el debate público se vuelve estéril (aunque entretenido), algo muy conveniente para democracias que lo son solo de boquilla.

Una prueba del ínfimo nivel argumentativo del debate (sea en los medios o en ese nuevo y extraño conato de sociedad civil que son las redes) es la abundancia de pseudoargumentos y falacias que se dan en él. Como la falacia «ad hominem». Ya saben, aquella por la que en vez de atender a los argumentos descalificamos a la persona que los esgrime. «¿Cómo va a tener razón fulanito, si es tal o cual?, ¿cómo vamos a leerle si es del partido X, o escribe en el periódico. Y, o es lesbiana, o del OPUS, o...?». Una variante rabiosamente actual de esta falacia es aquella por la que se prejuzga el argumento en función del género de quien lo sostiene. De toda la vida se ha cometido con las mujeres («¿qué va a decir, si es una mujer?»), y ahora cierto feminismo se toma la revancha: «¿qué va a decir, si es un varón y lo que realmente quiere es imponer su opinión (y, encima, con ese engendro del patriarcado que es la razón –dice, en un remedo de razonamiento, el feminismo más postmoderno–)?».

Otra falacia epidémica es una versión común del «hombre de paja». Consiste en ojear noticias, artículos o lo que sea sin profundizar ni analizar nada, sino leyendo lo que uno quiere leer para despacharse a gusto... Hace unos días escribí que «el feminismo, como ideología y movimiento político, podía ser reivindicado y liderado por cualquiera con competencia para ello (fuese varón o mujer)». Pero muchos eligieron leer que «el feminismo tenía que ser liderado por hombres, apartando a las mujeres, incapaces como son, de dicha tarea». Nadie dijo eso. Pero daba igual, porque el objetivo no era dialogar, sino exhibir y corroborar (hasta el éxtasis) las propias opiniones...

Podríamos citar otras muchas falacias frecuentes. Como aquella de «mira que te estamos diciendo todos que no es como tú dices (y tú como si nada)», una castiza mezcla de falacia «ad populum» («Lo dicen todos, luego debe ser verdad») y un maternal «ad baculum» («¡Mira que te lo estoy diciendo, eh!»). O esa otra –tremenda y más peligrosa– de «no, no tengo argumentos, pero me da igual, porque yo lo siento así, y punto». ¿Se imaginan que su vida dependiera de un fanático inmune a los argumentos? Pues así de aterrado e impotente me siento yo cuando me sueltan esa falaz apelación al corazón (es decir, a las vísceras).

Aprender a razonar no es cosa de un día. Ni basta con estudiar filosofía o retórica. Hace falta, además, mucha práctica. Y no dejar pasar ni una. Algo nada fácil. No sé quien dijo que en este país cuando alguien dice «yo opino» lo importante es el «yo», y no el «opino», de manera que quien cuestiona lo que opina fulanito está cuestionando... ¡A fulanito mismo! De ahí que fulanito se aplique obstinadamente a defender su honor y se olvide por completo del objetivo del diálogo: buscar, como decía Machado, la verdad juntos. Persistamos en esa búsqueda. La razón y el bien común –la democracia misma– así lo exigen.

(Fuente: Víctor Bermúdez, en http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/opinion/opinocracia_1074869.html)

martes, 19 de septiembre de 2017

POSIBLES TEMAS DE LOS TRABAJOS MONOGRÁFICOS DE EDUCACIÓN PARA LA CIUDADANÍA Y LOS DERECHOS HUMANOS

POSIBLES TEMAS DE LOS TRABAJOS MONOGRÁFICOS DE EDUCACIÓN PARA LA CIUDADANÍA Y LOS DERECHOS HUMANOS (parte práctica de la asignatura):
1.       Relaciones interpersonales: afectividad y emociones.
2.       Infecciones de Transmisión Sexual.
3.       Modelos sexuales transmitidos por las redes sociales.
4.       Modelos de éxito social transmitidos por los medios de comunicación.
5.       Violencia de género versus respeto, igualdad y tolerancia.
6.       Racismo, xenofobia, homofobia y otros prejuicios sociales.
7.       Redes sociales: influencia en la ciudadanía y potenciales peligros.
8.       Voluntariado: ONG y otros colectivos implicados en la mejora de la sociedad.
9.       Globalización (económica, política y de los derechos humanos).
10.   Conflictos internacionales y pobreza: refugiados y movimientos migratorios.
11.   Debates éticos I: aborto.
12.   Debates éticos II: eutanasia.
13.   Debates éticos III: pena de muerte.
14.   Debates éticos lV: reparto desigual de la riqueza.
15.   Ética ecológica: los grandes retos medioambientales de nuestro tiempo.
16.   Fundamentalismos religiosos y tolerancia.
17.   El papel de la mujer en diferentes culturas.
18.   Declaración Universal de los Derechos Humanos.
19.   Los Derechos Humanos y sus violaciones.
20.   Teorías políticas clásicas y su evolución hasta la actualidad (elegir una).
21.   Unión Europea.
22.   Naciones Unidas.
23.   Instituciones políticas.
24.   La Constitución (1978).
25.   Nacionalismos.
26.   El modelo político español.
27.   La libertad humana en nuestro tiempo: límites y posibilidades.
28.   Consumismo versus consumo responsable.
29.   Adicción a sustancias tóxicas (drogas…).
30.   Adicción a las nuevas tecnologías (Internet…).
31.   Formas de participación y mejora en el centro educativo.
32.   Formas de participación y mejora en el barrio.
33.   Diversidad cultural: interculturalismo versus choque de culturas.
34.   Publicidad.
35.   Medios de comunicación: ¿informan o manipulan?
36.   Tipos de ciudadanía: liberal, republicana y comunitarista.
38.   Terrorismo(s).
39.   Maltrato animal.
40.   Discapacidades, calidad de vida y discriminación.
41.   Feminismo(s).

42.   Otros por determinar.

martes, 13 de junio de 2017

ESTÁNDARES DE APRENDIZAJE DE FILOSOFÍA (1º BACH.), SEGÚN LA LOMCE.

BLOQUE 1: CONTENIDOS TRANSVERSALES

1.1.1. Analiza, de forma crítica, textos pertenecientes a pensadores destacados, identifica las problemáticas y las soluciones expuestas, distinguiendo las tesis principales, el orden de la argumentación y relaciona los problemas planteados en los textos con lo estudiado en la unidad, y/o con lo aportado por otros filósofos o corrientes y/o con saberes distintos de la filosofía.
1.2.1. Argumenta y razona sus opiniones, de forma oral y escrita, con claridad, coherencia y demostrando un esfuerzo creativo y académico en la valoración personal de los problemas filosóficos analizados.
1.3.1. Selecciona y sistematiza información obtenida tanto en libros específicos como internet, utilizando las posibilidades de las nuevas tecnologías para consolidar y ampliar la información.
1.3.2. Elabora listas de vocabulario de conceptos, comprendiendo su significado y aplicándolos con rigor, organizándolos en esquemas o mapas conceptuales, tablas cronológicas y otros procedimientos útiles para la comprensión de la filosofía.
1.4.1. Elabora con rigor esquemas, mapas conceptuales y tablas cronológicas, etc. demostrando la comprensión de los ejes conceptuales estudiados.

BLOQUE 2: EL SABER FILOSÓFICO.

2.1.1. Reconoce las preguntas y problemas que han caracterizado a la filosofía desde su origen, comparando con el planteamiento de otros saberes, como el científico o el teológico
2.1.2. Explica el origen del saber filosófico, diferenciándolo de los saberes preracionales como el mito y la magia.
2.2.1. Identifica, relaciona y distingue la vertiente práctica y teórica del quehacer filosófico, identificando las diferentes disciplinas que conforman la filosofía.
2.3.1. Reconoce las principales problemáticas filosóficas características de cada etapa cultural europea.
2.3.2. Expresa por escrito las tesis fundamentales de algunas de las corrientes filosóficas más importantes del pensamiento occidental.
2.4.1. Comprende y utiliza con rigor conceptos filosóficos como razón, sentidos, mito, logos, arché, necesidad, contingencia, esencia, substancia, causa, existencia, crítica, metafísica, lógica, gnoseología, objetividad, dogmatismo, criticismo, entre otros.
2.5.1. Lee y analiza, de forma crítica, fragmentos de textos breves y significativos sobre el origen de la explicación racional y acerca de las funciones y características del pensamiento filosófico, pertenecientes a pensadores, identificando las problemáticas filosóficas planteadas.

BLOQUE 3: EL CONOCIMIENTO

3.1.1. Identifica y expresa, de forma clara y razonada, los elementos y las problemáticas que conlleva el proceso del conocimiento de la realidad, como es el de sus grados, sus posibilidades y sus límites.
3.2.1. Conoce y explica diferentes teorías acerca del conocimiento y la verdad como son el idealismo, el realismo, el racionalismo, el empirismo, el perspectivismo, el consenso o el escepticismo, contrastando semejanzas y diferencias entre los conceptos clave que manejan.
3.2.2. Explica y contrasta diferentes criterios y teorías sobre la verdad tanto en el plano metafísico como en el gnoseológico, utilizando con rigor términos como gnoseología, razón, sentidos, abstracción, objetividad, certeza, duda, evidencia, escepticismo, autoridad, probabilidad, prejuicio, coherencia o adecuación, consenso, incertidumbre, interés e irracional entre otros, construyendo un glosario de conceptos de forma colaborativa, usando internet.
3.3.1. Analiza fragmentos de textos breves de Descartes, Hume, Kant, Nietzsche, Ortega y Gasset, Habermas, Popper, Kuhn o Michel Serres, entre otros.
3.4.1. Explica los objetivos, funciones y principales elementos de la ciencia manejando términos como hecho, hipótesis, ley, teoría y modelo.
3.4.2. Construye una hipótesis científica, identifica sus elementos y razona el orden lógico del proceso de conocimiento.
3.4.3. Utiliza con rigor, términos epistemológicos como inducción, hipotético-deductivo, método, verificación, predicción, realismo, causalidad, objetividad, relatividad, caos e indeterminismo, entre otros.
3.5.1. Extrae conclusiones razonadas sobre la inquietud humana por transformar y dominar la naturaleza poniéndola al servicio del ser humano así, como, de las consecuencias de esta actuación y participa en debates acerca de las implicaciones de la tecnología en la realidad social.
3.6.1. Analiza fragmentos de textos breves y significativos de pensadores como Aristóteles, Popper, Kuhn, B. Russell, A. F. Chalmers o J. C. García Borrón, entre otros.
3.7.1. Identifica y reflexiona de forma argumentada acerca de problemas comunes al campo filosófico y científico como son el problema de los límites y posibilidades del conocimiento, la cuestión de la objetividad y la verdad, la racionalidad tecnológica, etc.
3.7.2. Investiga y selecciona información en internet, procedente de fuentes solventes, sobre las problemáticas citadas y realiza un proyecto de grupo sobre alguna temática que profundice en la interrelación entre la filosofía y la ciencia.

BLOQUE 4: LA REALIDAD.

4.1.1. Conoce qué es la metafísica y utiliza la abstracción para comprender sus contenidos y actividad, razonando sobre los mismos.
4.2.1. Describe las principales interpretaciones metafísicas y los problemas que suscita el conocimiento metafísico de la realidad.
4.2.2. Comprende y utiliza con rigor conceptos metafísicos como ser, sistema metafísico, realidad, apariencia, materia y espíritu, unidad, dualidad, multiplicidad, devenir, necesidad, contingencia, trascendencia, categoría y abstracción, materialismo, espiritualismo, existencialismo o esencialismo, entre otros.
4.2.3. Realiza un análisis crítico ante teorías metafísicas divergentes de interpretación de la realidad.
4.2.4. Analiza y comprende fragmentos de textos breves y significativos sobre las problemáticas metafísicas que plantea la realidad, de pensadores como Platón, Aristóteles, Tomás de Aquino, Descartes, Marx, Nietzsche, entre otros, comparando y estableciendo semejanzas y diferencias entre los distintos enfoques y disertando de forma coherente sobre las distintas posturas históricas.
4.3.1. Explica y compara dos de las grandes cosmovisiones del Universo: el paradigma organicista aristotélico y el modelo mecanicista newtoniano.
4.3.2. Describe los caracteres esenciales de la interpretación de la realidad relativista, y cuántica contemporánea, explicando las implicaciones filosóficas asociadas a ellos.
4.3.3. Utiliza con rigor términos epistemológicos y científicos como: cosmovisión, paradigma, Universo, naturaleza, finalismo, organicismo, determinismo, orden, causalidad, conservación, principio, mecanicismo, materia, relatividad, cuántica, espacio, tiempo, azar, determinismo, indeterminismo, probabilidad, gaia, caos, entre otros.
4.4.1. Elabora esquemas, tablas y/o mapas conceptuales comparando los diferentes caracteres adjudicados históricamente al Universo, entendido como totalidad de lo real, contextualizando histórica y culturalmente cada cosmovisión y ampliando información mediante internet y/o fuentes bibliográficas.
4.5.1. Analiza textos filosóficos y científicos, clásicos y contemporáneos, que aborden las mismas problemáticas, investigando la vigencia de las ideas expuestas.
4.5.2. Reflexiona, argumentando de forma razonada y creativa sus propias ideas, sobre las implicaciones filosóficas que afectan a la visión del ser humano, en cada una de las cosmovisiones filosóficocientíficas estudiadas.

BLOQUE 5: EL SER HUMANO DESDE LA FILOSOFÍA.

5.1.1. Utiliza con rigor vocabulario específico de la temática como evolución, dialéctica, proceso, progreso, emergencia, azar, selección natural, apto reduccionismo, creacionismo, evolución cultural, vitalismo, determinismo genético, naturaleza, cultura.
5.2.1. Conoce y explica las consideraciones filosóficas implicadas en la teoría de la evolución como la consideración dinámica y dialéctica de la vida o el indeterminismo, entre otras.
5.2.2. Analiza fragmentos breves y significativos de E. Morin, K. Popper, R. Dawkins, J. Mosterin, A. Gehlen, M. Harris, M. Ponty entre otros.
5.3.1. Identifica y expone en qué consiste el componente natural innato del ser humano y su relación con los elementos culturales que surgen en los procesos de antropogénesis y humanización, dando lugar a la identidad propia del ser humano.
5.3.2. Diserta sobre el ser humano en tanto que resultado de la dialéctica evolutiva entre lo genéticamente innato y lo culturalmente adquirido, condición para la innovación y la capacidad creativa que caracterizan a nuestra especie.
5.3.3. Localiza información en internet acerca de las investigaciones actuales sobre la evolución humana, y refleja la información seleccionada y sistematizada de forma colaborativa.
5.4.1. Argumenta coherentemente, fundamentándose en los datos objetivos aprendidos, sobre las implicaciones de adoptar prejuicios antropocentristas para enjuiciar a los seres humanos y las culturas.
5.5.1. Contrasta y relaciona las principales concepciones filosóficas que, sobre el ser humano, que se han dado históricamente.
5.5.2. Analiza de forma crítica, textos significativos y breves, de los grandes pensadores.
5.5.3. Utiliza con rigor términos como dualismo y monismo antropológico, areté, mente, cuerpo, espíritu, creacionismo, antropocentrismo, teocentrismo, alma, humanismo, persona, dignidad, sentido, estado de naturaleza, estado de civilización, existencia, libertad, emoción, pasión, determinismo, alienación, nihilismo, existencia, inconsciente, muerte, historia o trascendencia, entre otros.
5.6.1. Conoce y explica las principales concepciones filosóficas que, sobre el ser humano, se han dado históricamente, en el contexto de la filosofía occidental. (6. Comparar la visión filosófica occidental del ser humano con la visión filosófica oriental, budismo, taoísmo e hinduismo, argumentando las propias opiniones sobre las semejanzas y diferencias.)
5.7.1. Diserta, de forma oral y escrita, sobre las grandes cuestiones metafísicas que dan sentido a la existencia humana. (7.Disertar, de forma y oral y escrita, sobre las temáticas intrínsecamente filosóficas en el ámbito del sentido de la existencia como puedan ser la cuestión del sentido, la esencia y la existencia, el yo, la libertad, la muerte, el destino, el azar, la Historia o la necesidad de trascendencia, entre otras.)
5.8.1. Argumenta y razona, de forma oral y escrita, sus propios puntos de vista sobre el ser humano, desde la filosofía y sobre diferentes temáticas filosóficas relacionadas con el sentido de la existencia humana.
5.8.2. Conoce las teorías filosóficas acerca de la relación mente-cuerpo: monismo, dualismo, emergentismo y argumenta sobre dichas teorías comparando semejanzas y diferencias de forma colaborativa.

BLOQUE 6: LA RACIONALIDAD PRÁCTICA.

6.1.1. Reconoce la función de la racionalidad práctica para dirigir la acción humana, si bien, reconociendo sus vínculos ineludibles con la razón teórica y la inteligencia emocional.
6.1.2. Explica el origen de la Ética occidental en el pensamiento griego, contrastando, de forma razonada, la concepción socrática con la de los sofistas.
6.2.1. Explica y razona el objeto y la función de la Ética.
6.3.1. Expresa de forma crítica las argumentaciones de las principales teorías éticas sobre la felicidad y la virtud, razonando sus propias ideas y aportando ejemplos de su cumplimiento o no.
6.3.2. Expresa de forma crítica las argumentaciones de las principales teorías éticas sobre la Justicia, razonando sus propias ideas y aportando ejemplos de su cumplimiento o no.
6.3.3. Analiza textos breves de algunos de los filósofos representantes de las principales teorizaciones éticas y sobre el desarrollo psicológico moral del individuo.
6.3.4. Utiliza con rigor términos como ética, moral, acción moral, autonomía, responsabilidad, convención moral, madurez moral, virtud moral, subjetivismo, relativismo y universalismo moral, utilitarismo, deber moral, ética de máximos, ética de mínimos, consenso, justicia, eudemonismo, hedonismo, emotivismo y utilitarismo.
6.4.1. Identifica la función, características y principales interrogantes de la Filosofía política.
6.4.2. Utiliza con rigor conceptos como democracia, Estado, justicia, Derecho, derechos naturales, Estado democrático y de derecho, legalidad, legitimidad, convención, contractualismo, alienación, ideología, utopía, entre otros conceptos clave de la filosofía política.
6.5.1. Explica de forma coherente los planteamientos filosófico-políticos de Platón, los sofistas, Maquiavelo, Locke, Montesquieu, Rousseau, Hobbes, Kant, John Stuart Mill, Popper o Habermas, entre otros.
6.5.2. Analiza y reflexiona sobre la relación individuo-Estado, sobre la base del pensamiento de los sofistas, Marx y la Escuela de Frankfurt.
6.5.3. Analiza de forma crítica, textos significativos y breves, de algunos de los autores estudiados, en los que se argumenta sobre el concepto de Estado, elementos y características
6.5.4. Valora y utiliza la capacidad argumentativa, de forma oral y escrita, como herramienta contra la arbitrariedad, el autoritarismo y la violencia.
6.6.1. Reflexiona por escrito, argumentando sus propias ideas, sobre las posibilidades del pensamiento utópico.
6.7.1. Describe y compara los conceptos de legalidad y legitimidad.
6.8.1. Explica las tesis fundamentales de E. Cassirer sobre la capacidad simbólica humana y las de H. Pointcaré sobre el proceso creativo.
6.9.1. Comprende y utiliza conceptos como Estética, creatividad, creación, símbolo, signo, arte, experiencia estética, mímesis belleza, gusto, subjetividad, juicio estético, vanguardia.
6.9.2. Contrasta y relaciona algunas construcciones simbólicas fundamentales en el contexto de la cultura occidental, y analiza, de forma colaborativa, textos literarios, audiciones musicales y visualizaciones de obras de arte para explicar los contenidos de la unidad.
6.10.1. Diserta sobre la relación y la posibilidad transformadora de la realidad humana, de la creación artística, la ciencia y la ética.
6.11.1. Conoce y describe algunos de los elementos fundamentales de la reflexión estética sobre el arte, analizando textos significativos de filósofos como Platón, Schelling, Hume, Kant, Nietzsche, Walter Benjamin, Gadamer, Marcuse o Adorno entre otros y aplica dichas ideas al estudio de diversas obras de arte.
6.11.2. Entiende el valor filosófico de la Literatura analizando textos breves de pensadores y literatos como, Platón, San Agustín, Calderón de la Barca, Pío Baroja, A. Machado, Voltaire, Goethe, Sartre, Unamuno, Borges o Camus entre otros.
6.11.3. Conoce la visión filosófica de la Música a través del análisis de textos filosóficos breves sobre la visión pitagórica, de Platón, Schopenhauer, Nietzsche o Adorno entre otros así, como, mediante audiciones significativas.
6.12.1. Diserta de forma clara y coherente sobre el valor de las artes para transmitir ideas filosóficas.
6.13.1. Conoce y maneja con rigor conceptos como símbolo, comunicación, lenguaje formal, lógica, juicio lógico, razonamiento, demostración, discurso, elocuencia, orador, retórica, exordio, inventio, dispositio, argumentación, elocutio, compositio, actio, falacia, debate, negociación, persuasión y concepto universal, entre otros.
6.14.1. Utiliza los elementos y reglas del razonamiento de la lógica de enunciados.
6.15.1. Comprende y explica la estructura y el estilo de la retórica y de la argumentación.
6.15.2. Conoce la estructura y orden del discurso y escribe breves discursos retóricos
estableciendo coherentemente la exposición y la argumentación.
6.16.1. Construye un diálogo argumentativo en el que demuestra sus propias tesis, mediante las reglas y herramientas de la argumentación.
6.16.2. Distingue un argumento veraz de una falacia.
6.16.3. Analiza y comenta textos breves y significativos sobre el arte de la y retórica y la argumentación de Platón, Aristóteles, Cicerón, Quintiliano, Tácito así, como, de autores contemporáneos.
6.17.1. Utiliza conceptos con sentido filosófico aplicándolos en el contexto empresarial:
principios, saber, orden lógico, finalidad, demostración, razonamiento, inducción,
deducción, argumentación, sentido, significado, creatividad, diálogo, objetivo/subjetivo, emociones, globalidad, valor, entre otros.
6.18.1. Plantea correctamente los interrogantes filosóficos radicales que deben estar a la base de la creación de un proyecto, tanto vital como laboral, como ¿qué soy?, ¿qué hago?, ¿por qué?, ¿para qué?, ¿cuál es mi objetivo?, ¿cuál es su sentido, su razón de ser? y sabe argumentar la defensa de las respuestas.
6.19.1. Diseña un proyecto, vital o empresarial, sobre la base de la filosofía, valorando la íntima relación entre los pensamientos y las acciones, entre la razón y las emociones, a través del diálogo, la argumentación y el lenguaje filosófico.
6.20.1. Conoce y utiliza las herramientas de la argumentación y el diálogo en la resolución de dilemas y conflictos dentro de un grupo humano.
6.21.1. Valora la necesidad de posibilitar tareas innovadoras, valorando la función e importancia de las personas emprendedoras e innovadoras para la construcción y avance de una cultura y la transformación de la realidad.
6.22.1. Realiza un decálogo de valores éticos que deben regir en el mundo laboral, y de cara a la sociedad y a la naturaleza.
6.23.1. Comprende y valora la importancia de la razón crítica para el avance de un proyecto personal y colectivo.
6.24.1. Valora y diserta sobre la importancia del trabajo para desarrollarnos como seres humanos, para el avance de una cultura y para transformar la realidad.

lunes, 5 de junio de 2017

A MODO DE DESPEDIDA.


Parece que fue ayer cuando llegué a Alhaurín con mi destino definitivo por primera vez, todavía joven, pero han pasado ya bastantes años,  -cursos diría yo-, tantos que ha llegado el momento de renovarse y ya tengo un nuevo destino para septiembre. La mayor parte de mi actividad docente ha transcurrido en esta localidad de la que me llevo muchos y muy gratos recuerdos y experiencias. He vivido, he compartido mi saber y he aprendido de muchos de mis compañeros y de mi alumnado. Gracias a todas y todos. Gracias por haberme permitido crecer como persona y como docente rodeado de tanta vitalidad y tanta energía en un entorno en no pocos aspectos envidiable. Ha sido un placer enseñar sobre temas que me apasionan tales como el pensamiento filosófico, político, científico, moral, sociológico, psicológico… Lástima que la torpe miopía intelectual que nos invade no siempre facilite abordar estos temas, pese al valor que honestamente creo que tienen para poder acercarnos a una vida más plena donde pueda fluir lo mejor que los seres humanos podemos aportarnos unos a otros y a nosotros mismos.

Por ser breve, me gustaría concluir recordando que como docente y como persona he intentado a lo largo de toda mi trayectoria, y sigo intentándolo cada día, contar con el impulso que me mueva hacia adelante en esa hermosa tarea que tenemos ante nosotros cada uno individualmente y todos colectivamente: aprender, aprender y aprender para hacer de la vida un arte que merezca la pena ser vivido.

¡¡¡Mucho ánimo y mucha suerte en todos vuestros proyectos futuros!!! ¡¡¡Os llevo en mi corazón!!!

domingo, 9 de abril de 2017

SEGUNDO PREMIO DEL IV CONCURSO DE ARGUMENTACIÓN Y RETÓRICA ORGANIZADO POR EL IFES (2017)


La cuarta edición del Concurso de Debate, Argumentación y Retórica de Andalucía, organizado por el Instituto de Filosofía Edith Stein (Granada), ha contado en su fase final, tras seleccionar a diez de los más de cien centros andaluces participantes en una iniciativa destinada a estimular la construcción argumentativa, con un grupo de nuestro centro formado por Adrián Gómez Martín, Marina Pérez Ortega y Sofía Pérez Ruiz, de primero de Bachillerato, junto con su profesor de Filosofía, Juan Ramón Tirado Rozúa.

En este concurso han participado más de 100 centros durante una primera fase que incluía realizar un vídeo de formato libre de una duración máxima de tres minutos respondiendo a la pregunta: "¿Qué esperas de un mundo digital?", del que el jurado ha valorado la claridad de la tesis central, la argumentación, la calidad de la presentación y la originalidad ( https://www.youtube.com/watch?v=fd86q1wAHSU ).

Los diez mejores vídeos han sido seleccionados para que acudan a debatir a Granada los equipos que los han realizado. Tras un intenso debate sobre las ciudades del futuro y las telecomunicaciones (temas que conocían previamente), el equipo citado anteriormente de nuestro centro debió preparar en pocos minutos sus argumentos para otros dos temas que debieron defender al haber pasado a la semifinal (posición EN CONTRA en un debate sobre si la videovigilancia proporciona más seguridad) y en la final (sobre las consecuencias para la cultura de bajarse contenidos gratis de internet). Tras una tarde intensa, el equipo representante de nuestro centro vio su esfuerzo gratamente recompensado con el Segundo Premio de este concurso.

domingo, 26 de marzo de 2017

A PROPÓSITO DE LA JUSTICIA SOCIAL

A propósito de la justicia social: sobre el liberalismo individualista y sus trampas. Sobre la necesidad de una auténtica igualdad de oportunidades que genere equidad.

miércoles, 15 de marzo de 2017

EL MALTRATO INFANTIL Y SUS FORMAS.

Un grupo de antiguas alumnas me sugirió la posibilidad de participar en un documental sobre "El maltrato infantil y sus formas" (mi intervención a partir del minuto 3,09), algo a lo que yo acepté encantado. Aquí dejo su trabajo.

martes, 14 de marzo de 2017

VÍDEO FINALISTA EN EL IV CONCURSO DE COMUNICACIÓN ORAL DEL INSTITUTO EDITH STEIN (2017)



Vídeo finalista en el IV Concurso de Comunicación Oral (2017) convocado por el Instituto de Filosofía Edith Stein (Universidad de Granada) realizado por mis alumnos de primero de Bachillerato:

- Adrián Gómez Martín.
- Marina Pérez Ortega.
- Sofía Pérez Ruiz.

El próximo sábado 1 de abril de 2017 el citado grupo deberá defender con los mejores argumentos en las dependencias de la Universidad de Granada temas como: ¿Cómo serán nuestras comunicaciones a distancia en el año 2100? ¿Cómo serán las ciudades que construyamos en otros planetas?... Y otros sorpresa. 

¡¡¡Mucho ánimo y a obtener el mejor resultado!!!

domingo, 12 de febrero de 2017

MODELO DE PREGUNTAS DE EXAMEN DE HISTORIA DE LA FILOSOFÍA EN LA NUEVA SELECTIVIDAD 2016-17.

Por fin, tras muchos meses de espera, tenemos la esperada información, cuando el curso ya ha pasado su ecuador. La prueba contendrá dos textos, uno de cada uno de los dos bloques temáticos. El estudiante deberá responder a las cuestiones siguientes:

1. Descripción del contexto filosófico-cultural que influye en el autor del texto.
2. Identificación y explicación del contenido del texto.
3. Justificación del texto desde la posición filosófica del autor.  
4. Relación del tema o el autor del texto elegido con una posición filosófica de la época contemporánea.
5. Valoración razonada de la actualidad de las ideas contenidas en el texto o del pensamiento del autor. 
6. Completar la/s frase/s que recoge propuestas básicas de un autor central del periodo histórico no comprendido con anterioridad.

domingo, 8 de enero de 2017

TEMAS DE LOS TRABAJOS DE INVESTIGACIÓN DE PSICOLOGÍA (2016-17)


POSIBLES TEMAS PARA LOS TRABAJOS DE INVESTIGACIÓN SOBRE PSICOLOGÍA. CURSO 2016-17.

1. CEREBRO HUMANO (2).

2. SISTEMA  NERVIOSO CENTRAL Y PERIFÉRICO (2).

3. PATOLOGÍAS CEREBRALES (2).

4. MÉTODOS DE EXPLORACIÓN Y ESTUDIO DEL CEREBRO (2).

5. CONCEPTOS BÁSICOS DE GENÉTICA (3).

6. ANOMALÍAS GENÉTICAS (3).

7. INSTINTOS HUMANOS (3).

8. BASES HORMONALES DE LA CONDUCTA Y ALTERACIONES HORMONALES (3).

9. FACTORES INDIVIDUALES, SOCIALES Y CULTURALES DE LA PERCEPCIÓN (4).

10. MEMORIA: SUS BASES BIOLÓGICAS (5).

11. MEMORIA: SU ESTRUCTURA Y FUNCIONAMIENTO (5).

12. MEMORIA: DISTORSIONES Y ALTERACIONES (5).

13. MEMORIA: FORMAS DE MEJORARLA Y TÉCNICAS DE ESTUDIO (5).

14. PERCEPCIÓN Y ATENCIÓN (4).

15. EL APRENDIZAJE SOCIAL (6).

16. IMAGINACIÓN Y CREATIVIDAD: PENSAMIENTO CRÍTICO Y PENSAMIENTO CREATIVO (7).

17. INTELIGENCIA: DIMENSIONES Y TEORÍAS (7).

18. INTELIGENCIA EMOCIONAL (7).

19. INTELIGENCIA ARTIFICIAL (7).

20. AMOR Y SEXUALIDAD (8 Y 12).

21. MOTIVACIÓN (8).

22. EMOCIONES (8).

23. FRUSTRACIÓN (8).

24. LA PERSONALIDAD (9).

25. ALGUNAS TEORÍAS SOBRE LA PERSONALIDAD (9).

26. PERSONALIDAD Y CONSUMO DE DROGAS (9).

27. TRAUMAS Y COMPLEJOS.

28. DEPRESIÓN Y ANSIEDAD (10).

29. COMPETITIVIDAD Y COLABORACIÓN.

30. FOBIAS.

31. ADOLESCIENCIA (U OTRA  ETAPA VITAL) (9).

32. ALGUNOS TRASTORNOS DE PERSONALIDAD (HISTRIONISMO, NARCISISMO, LÍMITE Y ANTISOCIAL) (9).

33. ALGUNOS TRASTORNOS DE LA PERSONALIDAD (EVITACIÓN, DEPENDIENTE Y OBSESIVO-COMPULSIVA) (9).

34. PERSONALIDAD Y CONSUMO DE DROGAS (9).

35. PRINCIPALES TRASTORNOS DEL DESARROLLO NEUROLÓGICO: AUTISMO E HIPERACTIVIDAD (10).

36. TRASTORNOS DE LA CONDUCTA ALIMENTARIA (10).

37. TRASTORNO BIPOLAR (10).

38. PRINCIPALES DISFUNCIONES SEXUALES (10).

39. PARANOIA (9).

40. ESQUIZOFRENIA (9).

41. "MOBBING" Y "BULLYING": ACOSO Y SUS CONSECUENCIAS PSICOLÓGICAS (12).

42. TRASTORNOS DE PERSONALIDAD ANTISOCIAL: PSICÓPATAS Y SOCIÓPATAS (9).

43. SUICIDIO: ASPECTOS PSICOLÓGICOS.

44. ADICCIONES: CONSECUENCIAS Y ASPECTOS PSICOLÓGICOS.

45.  LIDERAZGO: PODER E INTELIGENCIA EMOCIONAL (12).

46. PROBLEMAS DE SALUD MENTAL EN EL ENTORNO LABORAL (12).

47. HÁBITOS SALUDABLES: CUIDADO DE LA SALUD MENTAL (10 Y 12).

48. OTROS TEMAS A DETERMINAR.



(Se recomienda tomar como referencia inicial de partida el material del manual de segundo de Bachillerato: TIRADO ROZÚA, J. R. y otros, Psicología, Madrid, Santillana, 2016. Para ello se señala entre paréntesis en qué unidad de ese manual se trata cada posible tema a elegir).


jueves, 29 de diciembre de 2016

SOBRE EL NEOLIBERALISMO EN LA ACTUALIDAD. (NOTAS A PROPÓSITO DE LA LOMCE)

EL NEOLIBERALISMO: LA IDEOLOGÍA EN EL ORIGEN DE TODOS LOS PROBLEMAS (George Mombiot)

Imagina que las personas que vivieron en la Unión Soviética nunca hubieran oído hablar del comunismo. Para la mayoría de nosotros, la ideología que domina nuestras vidas no tiene un nombre asociado a ella. Intenta mencionarlo en una conversación y recibirás a cambio un encogimiento de hombros. Incluso si tus interlocutores han escuchado el término antes, les costará trabajo definirlo. Neoliberalismo: ¿sabes lo que es?
Su anonimato es al mismo tiempo un síntoma y la causa de su poder. Ha desempeñado un papel protagónico en una gran cantidad de crisis: el colapso financiero de 2007-2008, las triangulaciones offshore de capital y poder, de las que los Panama Papers nos muestran apenas la punta del iceberg, el lento colapso de los sistemas de salud y educación públicos, el resurgimiento de la pobreza infantil, la epidemia de soledad, el colapso de los ecosistemas, el ascenso de Donald Trump. Pero respondemos a estas crisis como si emergieran de la nada, como si no nos diéramos cuenta de que todas han sido catalizadas o exacerbadas por la misma filosofía sistemática; una filosofía que tiene —o tuvo— un nombre. ¿Qué demostración de poder más grande que poder operar sin nombre?
El neoliberalismo ha penetrado con tal fuerza que difícilmente lo reconocemos como una ideología. Parecemos estar de acuerdo con la proposición que describe esta fe milenaria y utópica como si fuera una fuerza neutral; una especie de ley natural, como la Teoría de Evolución de las Especies de Darwin. Pero esta doctrina se forjó a partir de un afán consciente por modificar la vida de los seres humanos y trastocar el foco neurálgico del poder.
El neoliberalismo entiende la competencia como el componente esencial de las relaciones humanas. Redefine a los ciudadanos como consumidores, cuyo mayor ejercicio democrático se produce al comprar o vender, un proceso que recompensa el mérito y castiga la ineficiencia. Sostiene que «el mercado» produce beneficios que jamás podrían obtenerse mediante la planeación pública.
Los intentos por limitar la competencia son vistos como inhibidores de la libertad. Los impuestos y las regulaciones deben ser minimizados, los servicios públicos deben ser privatizados. La organización del trabajo y los contratos colectivos negociados por los sindicatos son vistos como distorsiones del mercado que impiden la formación de una jerarquía natural de ganadores y perdedores. La desigualdad es reformulada como algo virtuoso: una recompensa a la utilidad y generadora de riqueza, que en algún momento gotea hacia abajo para enriquecer a todos. Los esfuerzos por crear una sociedad más igualitaria se entienden como contraproducentes y moralmente corrosivos. El mercado asegura que todo el mundo obtiene lo que merece.
Internalizamos y reproducimos sus credos. Los ricos se persuaden a sí mismos de que han adquirido su riqueza a través del mérito, soslayando las ventajas —como la educación, las herencias y la clase— que pueden haber contribuido a conseguirla. Los pobres comienzan a culparse a sí mismos por sus fracasos, aun cuando es poco lo que pueden hacer para cambiar sus circunstancias.
Olvidemos la existencia del desempleo estructural: si no tienes trabajo es porque no eres emprendedor. Olvidemos los costos estratosféricos de la vivienda: si tu tarjeta de crédito está hasta el tope, es porque eres irresponsable y poco solvente. No importa que tus hijos ya no tengan un espacio al aire libre donde jugar: si están gordos, es tu culpa. En un mundo regido por la competencia, aquellos que quedan rezagados son definidos y se definen a sí mismos como perdedores.
Entre las consecuencias de todo esto, como Paul Verhaeghe documenta en su libro What About Me? [¿Y yo qué?] se encuentran epidemias de laceraciones autoinflingidas, desórdenes alimenticios, depresión, soledad, ansiedad para funcionar cotidianamente y fobia social. No debe sorprendernos que Gran Bretaña, en donde la ideología neoliberal ha sido aplicada de forma más rigurosa, se haya convertido en la capital europea de la soledad. Ahora todos somos neoliberales.

* * *

El término neoliberalismo fue acuñado durante un congreso en París, en 1938. Entre los delegados asistentes, había dos hombres que definieron dicha ideología, Ludwig Von Mises y Friedrich Hayek. Exiliados de Austria, ambos veían la democracia social, ejemplificada a través del New Deal de Franklin Roosevelt, y el gradual desarrollo del Estado de bienestar británico, como manifestaciones de un colectivismo que ocupaba el mismo espectro que el nazismo y el comunismo.
Cubierta Camino SERV. espa
Camino de servidumbre de F. A. Hayek
En Camino de servidumbre, publicado en 1944, Hayek argumentaba que la administración gubernamental, al aplastar el individualismo, conduciría inexorablemente al control totalitario. Al igual que Burocracia de Von Mises, Camino de servidumbre fue ampliamente leído. Llegó a las manos de personas muy ricas, que encontraron en dicha filosofía una oportunidad de liberarse de las regulaciones y los impuestos. Cuando, en 1947, Hayek fundó la primera organización encargada de difundir la doctrina del neoliberalismo —la Mont Pelerin Society—, fue financiada por fundaciones de millonarios.
Con su ayuda, comenzó a crear lo que Daniel Stedman Jones describe en Masters of the Universe [Amos del universo] como «una especie de internacional neoliberal»: una red trasatlántica de académicos, empresarios, periodistas y activistas. Los acaudalados seguidores del movimiento financiaron una serie de think tanks que sofisticarían y promoverían la ideología. Entre ellos se encontraba el American Enterprise Institute, la Heritage Foundation, el Cato Institute, el Institute of Economic Affairs, el Centre for Policy Studies y el Adam Smith Institute. También patrocinaron plazas y departamentos académicos, particularmente en las universidades de Chicago y Virginia.
Conforme fue evolucionando, el neoliberalismo se volvió cada vez más estridente. La visión de Hayek de que los gobiernos debían regular la competencia para evitar la formación de monopolios cedió su lugar —entre apóstoles americanos como Milton Friedman— a la creencia de que el poder monopólico podía ser visto como una recompensa a la eficiencia.
Algo más sucedió durante esta transición: el movimiento se desprendió de su nombre. En 1951, Friedman felizmente se describía como un neoliberal. Pero poco después, el término comenzó a desaparecer. Más extrañamente aún, incluso cuando la ideología se volvió más sofisticada y el movimiento más coherente, el nombre perdido no fue reemplazado con ninguna otra denominación común.
Al principio, a pesar de su financiamiento prodigioso, el neoliberalismo permaneció en los márgenes. El consenso de la posguerra fue casi universal: las fórmulas económicas de John Maynard Keynes fueron aplicadas ampliamente, el pleno empleo y la asistencia para salir de la pobreza fueron metas comunes en los Estados Unidos y buena parte de la Europa occidental, las mayores tasas impositivas eran altas y el gobierno perseguía metas sociales sin empacho alguno, mediante el desarrollo de nuevos servicios públicos y redes de asistencia.
Pero en los años setenta, cuando las políticas keynesianas comenzaron a desmoronarse y las crisis económicas golpearon ambos lados del Atlántico, las ideas neoliberales comenzaron a formar parte del pensamiento dominante, al tiempo que Friedman señalaba que «cuando llegó el momento de cambiar… había una alternativa lista para ser usada». Con la ayuda de periodistas simpatizantes y asesores políticos, elementos del neoliberalismo, especialmente ciertas fórmulas de política monetaria, fueron adoptadas por los gobiernos de Jimmy Carter, en los Estados Unidos, y de Jim Callaghan, en Gran Bretaña.
Posteriormente, Margaret Thatcher y Ronald Reagan llegaron al poder y el resto de medidas no tardó mucho en llegar: exenciones fiscales masivas para los ricos, la demolición de los sindicatos, desregulaciones, privatizaciones, outsourcing y empresas privadas compitiendo por servicios públicos. A través del FMI, el Banco Mundial, el tratado de Maastricht y la Organización Mundial del Comercio, las políticas neoliberales fueron impuestas —a menudo sin ningún tipo de consenso democrático— en buena parte del mundo. Más notable aun fue la adopción de dicha doctrina por partidos que tradicionalmente habían pertenecido a la izquierda: los laboristas y los demócratas, por ejemplo. Como apunta Stedman Jones:
«Es difícil pensar en otra utopía que se haya convertido en realidad de manera tan contundente».

* * *

Puede parecer extraño que una doctrina que promete libertad y la posibilidad de elegir tuviera que ser promovida con el eslogan «no hay otra alternativa». Pero, como Hayek recalcó durante una visita al Chile de Pinochet —una de las primeras naciones en las que el programa fue aplicado de forma cabal— «personalmente prefiero una dictadura liberal que un gobierno democrático desprovisto de liberalismo». La libertad que el neoliberalismo ofrece, que suena tan encantadora cuando se expresa en términos generales, resulta ser libertad para los peces gordos, no para los pececillos.
Estar libre de los sindicatos y de las negociaciones colectivas, significa tener libertad para oprimir los salarios. Estar libre de regulaciones significa tener libertad para envenenar ríos, poner a trabajadores en riesgo, cobrar tasas de interés desorbitantes y diseñar instrumentos financieros exóticos. Estar libre de pagar impuestos significa no estar sujeto a la distribución de la riqueza que permite que las personas salgan de la pobreza.
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La doctrina del shock de Naomi Klein
Como demostró Naomi Klein en La doctrina del shock, los teóricos del neoliberalismo propusieron emplear las crisis para imponer medidas impopulares mientras la gente estaba distraída: por ejemplo como en las postrimerías del golpe pinochetista, la guerra de Irak y el huracán Katrina, descrito por Friedman como «una oportunidad para transformar de manera radical el sistema educativo» en Nueva Orleans.
Ahí donde las políticas neoliberales no pueden ser impuestas de manera local, se imponen por la víía internacional, a través de tratados de libre comercio que incorporan el «arbitraje de diferencia inversor-Estado»: tribunales en el extranjero que pueden ser presionados por corporaciones para retirar protecciones sociales o ambientales. Cuando los parlamentos han votado restringir la venta de cigarrillos, proteger las fuentes de abastecimiento de agua ante las compañías mineras, congelar las tarifas energéticas o impedir que las grandes farmacéuticas desfalquen al Estado, las corporaciones han interpuesto demandas, que en varias ocasiones han prosperado. La democracia queda reducida a un mero teatro.
Otra paradoja del neoliberalismo es que la competencia universal recae en la cuantificación y comparación universales. El resultado es que los trabajadores, los que buscan trabajo y servicios públicos de diversos tipos, a menudo están sujetos a monitoreos y evaluaciones sofocantes y chapuceras, diseñadas para identificar a los ganadores y castigar a los perdedores. La doctrina que según Von Mises nos libraría de la pesadilla burocrática de la planeación centralizada ha, en vez de ello, creado otra variante.
El neoliberalismo no fue concebido como una estafa egoísta, pero pronto se convirtió en eso. El crecimiento económico ha sido notablemente más lento en la era neoliberal (desde 1980 en Inglaterra y los Estados Unidos) que en las décadas anteriores; aunque no es el caso de los muy ricos. La desigualdad en la distribución tanto de los ingresos como de la riqueza, después de 60 años de declive, aumentó rápidamente durante esta era, gracias a la pulverización de los sindicatos, exenciones fiscales, elevadas rentas, privatizaciones y desregulaciones.
La privatización o venta accionaria de servicios públicos tales como la energía, el agua, los trenes, la educación, las carreteras o las cárceles, le ha permitido a las corporaciones instalar casetas de cobro en bienes estratégicos y cobrar renta, ya sea a los ciudadanos o al gobierno, por usarlos. Renta es un término alternativo para el ingreso improductivo. Cuando pagas un precio inflado por un boleto de tren, sólo una parte de la tarifa compensa a los operadores por el dinero que gastaron en combustible, salarios, balances de cuentas y otros enseres. El resto refleja el hecho de que te tienen agarrado del cogote.
Quienes son dueños y manejan los servicios privados o semi privados en el Reino Unido, han acumulado ingentes fortunas al invertir cantidades pequeñas y cobrar precios elevados. En Rusia y la India, los oligarcas adquieren bienes estatales a través de deshaucios. En México, Carlos Slim obtuvo el control de casi todas las líneas telefónicas, así como de los servicios de telefonía móvil, y muy pronto se convirtió en el hombre más rico del mundo.
Why We Can’t Afford the Rich
Why We Can’t Afford the Rich de Andrew Sayer
La extensión de las finanzas a prácticamente todos los ámbitos, como lo señala Andrew Sayer en Why We Can’t Afford the Rich [Por qué los ricos no son costeables], ha tenido un impacto semejante. «Al igual que la renta», argumenta, «el interés, es… ingreso improductivo que se recibe sin ningún esfuerzo de por medio». Mientras los pobres se vuelven más pobres y los ricos más ricos, los ricos adquieren un creciente control sobre otro bien crucial: el dinero. Los pagos de intereses, en su mayor parte, son una transferencia de dinero de los pobres a los ricos. Mientras los precios de los bienes raíces y la retirada de los apoyos estatales saturan de deuda a las personas (pensemos en el cambio de becas al modelo de préstamos escolares), los bancos y sus ejecutivos se sirven con la cuchara grande.
Sayer argumenta que las últimas cuatro décadas se han caracterizado por la transferencia de riqueza no sólo de los pobres a los ricos, sino incluso dentro de las filas de los acaudalados: de aquellos que obtienen su dinero al producir nuevos bienes o servicios, hacia aquellos que hacen su dinero al controlar bienes existentes y obtienen fructuosas rentas o ganancias producto de los intereses o el capital. El ingreso productivo ha sido suplantado por el ingreso improductivo.
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Algo va mal de Tony Judt
Las políticas neoliberales reciben embestidas desde diversos flancos por las fallas del mercado. No sólo los bancos son demasiado grandes como para permitir que quiebren, sino que lo son también las corporaciones encargadas de proveer servicios públicos. Como Tony Judt apunta en Algo va mal, Hayek olvidó que es imposible permitir el colapso de los servicios nacionales de vital importancia, lo que significa que la libre competencia no puede seguir su curso. Las corporaciones reciben los beneficios, el Estado asume los riesgos.
Entre mayores sean los fracasos, más extrema se vuelve la ideología. Los gobiernos utilizan las crisis del neoliberalismo lo mismo como una excusa que como una oportunidad para realizar más recortes tributarios, privatizar lo que queda de los servicios públicos, hacer tajos en las redes de asistencia social, desregular corporaciones y reregular a los ciudadanos. El Estado que se autodesprecia ahora hinca los dientes en cada uno de los órganos del sector público.
Quizá el impacto más peligroso del neoliberalismo no radique en las crisis económicas que ha causado, sino en las crisis políticas. Mientras disminuye el ámbito de influencia del Estado, también se contrae nuestra capacidad para cambiar el rumbo de nuestras vidas a través del voto. En cambio, la teoría neoliberal se afirma: las personas pueden ejercer su capacidad de elegir gastando dinero. Pero hay algunos que tienen más para gastar que otros: en la gran democracia del consumo o de los accionistas, los votos no se distribuyen equitativamente. El resultado es una pérdida de poder por parte de los pobres y de la clase media. Mientras los partidos de la derecha y de lo que solía ser la izquierda adoptan políticas neoliberales semejantes, la pérdida de poder se convierte en dislocamiento. Una enorme cantidad de personas ha sido proscrita de la política.
Chris Hedges ha señalado que «los movimientos fascistas construyeron sus bases no a partir de los políticamente activos sino de los políticamente inactivos, los ‘perdedores’ que sienten, a menudo con razón, que no tienen voz o un papel que desempeñar en el establishment político». Cuando el debate político ya no nos dice nada, las personas responden, en cambio, a eslóganes, símbolos y sensaciones. A los seguidores de Trump, por ejemplo, los hechos y los argumentos les parecen irrelevantes.
Judt lo definió bien al decir que la espesa red de interacciones entre las personas y el Estado se ha reducido a poco más que obediencia y autoridad, que la única fuerza que nos mantiene cohesionados es la fuerza del Estado. El totalitarismo que temió Hayek tiene muchas más probabilidades de surgir cuando los gobiernos, habiendo perdido la autoridad moral inmanente a la procuración de servicios públicos, son reducidos a «persuadir, amenazar y en última instancia coaccionar a las personas a obedecerlos».

* * *

Al igual que el comunismo, el neoliberalismo es un Dios fallido. Pero la doctrina zombi se mantiene en pie, y una de las razones que se lo permiten es su anonimato.
La doctrina invisible de la mano invisible es promovida por banqueros invisibles. Despacio, muy despacio, hemos empezado a enterarnos de los nombres de algunos de ellos. Encontramos que el Institute of Economic Affairs, que ha argumentado con vehemencia en los medios en contra de mayores regulaciones en la industria del tabaco, ha sido secretamente financiado por la British American Tobacco desde 1963. Descubrimos que Charles y David Koch, dos de los hombres más ricos del mundo, fundaron el instituto que originó el movimiento del Tea Party. Encontramos que Charles Koch, cuando montó uno de sus think tanks, recalcó que «para evitar críticas indeseables, la forma en la que la organización se organiza y dirige no debe ser difundida ampliamente».
Las palabras utilizadas por el neoliberalismo normalmente ocultan más de lo que muestran. «El mercado» suena como si fuera un sistema natural que actúa sobre todos nosotros, como la gravedad o la presión atmosférica. Pero está compuesto por relaciones de poder. Lo que «el mercado quiere» tiende a ser lo que las corporaciones y sus jefes desean. «Invertir», como dice Sayer, quiere decir dos cosas muy diferentes. Una es el financiamiento de actividades productivas socialmente útiles, la otra es la compra de activos existentes para extraerles una renta, intereses, dividendos y ganancias de capital. La utilización de la misma palabra para dos actividades muy distintas «camufla la fuente de la riqueza», lo que nos conduce a confundir la extracción de la riqueza con la generación de la riqueza.
Hace un siglo, los nouveau riche eran menospreciados por aquellos que habían heredado su dinero. Los emprendedores buscaron la aceptación social haciéndose pasar por rentistas ellos mismos. Hoy, la relación se ha invertido: los rentistas y herederos se disfrazan de emprendedores. Se jactan de haberse ganado su dinero improductivo.
Estas confusiones y anonimatos se entremezclan con la ausencia de nombres y lugares concretos del capitalismo moderno: el modelo de franquicia que se asegura de que los trabajadores no sepan para quién trabajan; las compañías registradas a través de una red de regímenes secretos offshore tan complejos que ni siquiera la policía puede descubrir quiénes son los beneficiarios; las estrategias fiscales que descoyuntan a los gobiernos; los productos financieros que nadie comprende.
El anonimato del neoliberalismo es celado ferozmente. Aquellos influenciados por Hayek, Von Mises y Friedman tienden a rechazar el término, mientras mantienen —con cierta razón— que hoy en día es utilizado sólo de forma peyorativa. Pero no ofrecen ningún substituto. Algunos se describen a sí mismos como liberales clásicos o como libertarios, pero estas descripciones son tanto engañosas como curiosamente autoindulgentes, al sugerir que no hay nada de nuevo en Camino de servidumbre, Burocracia o en el clásico de Friedman, Capitalismo y libertad.

* * *

Con todo y todo, hay algo admirable en el proyecto neoliberal, cuando menos en sus fases incipientes. Era una filosofía distintiva e innovadora, promovida por una coherente red de pensadores y activistas con un claro plan de acción. Era paciente y persistente. Camino de servidumbre se transformó en camino hacia el poder.
El triunfo del neoliberalismo también refleja el fracaso de la izquierda. Cuando la economía del laissez faire condujo a la catástrofe en 1929, Keynes diseñó una teoría económica cabal para reemplazarla. Cuando la demanda efectiva keynesiana topó con pared en los setenta, había una alternativa lista. Pero cuando el neoliberalismo se colapsó en el 2008 lo que había era… nada. Esto es lo que le permite al zombi seguir caminando. La izquierda y el centro no han producido ningún marco conceptual económico nuevo en los últimos ochenta años.
Cada vez que se invoca a Lord Keynes es una aceptación de fracaso. Proponer soluciones keynesianas a las crisis del siglo XXI supone ignorar tres problemas obvios. Lo primero, que es difícil movilizar a las personas alrededor de ideas viejas; después, que las fallas expuestas en los setenta no se han ido; y por último, más importante aún, no tienen nada que decir acerca de nuestro predicamento más grave: la crisis ambiental. El keynesianismo trabaja estimulando la demanda de los consumidores para detonar el crecimiento económico. La demanda de consumo y el crecimiento económico son los motores de la destrucción ambiental.
Lo que la historia tanto del keynesianismo como del neoliberalismo muestran es que no es suficiente oponerse a un sistema roto. Se tiene que proponer una alternativa coherente. Para los laboristas, los demócratas y la izquierda más amplia, la tarea central tendría que ser desarrollar un programa económico equivalente al Apolo, un intento consciente de diseñar un nuevo sistema, diseñado a la medida de las demandas del siglo XXI.

(Autor: George Monbiot.  Traducción de Diego Rabasa.  Publicado en ReporteSextoPiso http://reportesp.mx/el-neoliberalismo-la-ideologia-en-el-origen-de-todos-nuestros-problemas-george-monbiot)